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Daños por accidente
¿Existen espacios entre los paneles lisos de la carrocería? De no ser así, el coche puede haber sufrido un accidente. Las puertas que no encajan bien en sus bisagras son otra señal reveladora de que ha tenido un percance.
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Frenos
En una carretera tranquila frene firmemente sin llegar a patinar. Un chirrido metálico indica que las pastillas o las zapatas de freno están desgastadas. El vehículo debe detenerse en línea recta – cualquier tendencia a virar necesita ser investigada.
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Embrague y Caja de Cambios Compruebe que la palanca de cambios se mueve suavemente de una marcha a la siguiente. Con el motor en marcha, pise y luego suelte el pedal del embrague. Un cambio en el tono del motor indica que sufre un desgaste. Compruebe que la palanca de cambios se mueve suavemente de una velocidad a la siguiente sin hacer ningún ruido “sospechoso”. Circule acelerando hasta la máxima velocidad en una marcha corta y luego – cuando sea seguro – levante su pie del acelerador bruscamente. ¿Le salta la marcha al coche? Deténgase y ponga el vehículo en marcha atrás. ¿La caja de cambios se resiste? Si es así, el mecanismo selector podría estar dañado.
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Motor
Arránquelo. El color del humo del tubo de escape es un buen indicador del estado del motor. El color azul significa que está quemando aceite, lo cual es caro de arreglar. El color negro significa que la mezcla de aire y combustible es demasiado rica. Los gases de combustión blancos son normales al arrancar, especialmente en un día frío o húmedo. Esto debería desaparecer cuando el motor se calienta; si no, inspeccione la junta de la culata para comprobar si hay señales de refrigerante en el aceite. |
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Kilometraje
Si un coche ha sobrepasado la cifra que indica el cuentakilómetros, tiene menos valor. Y como ha sufrido más desgaste, puede crear más problemas. La mayoría de los coches cuyos cuentakilómetros han sido manipulados pueden reconocerse fácilmente. Como señal más evidente el interior del coche, en particular el asiento del conductor y los pedales que aparecerán más desgastados de lo que cabría esperar. Trate de conseguir un informe completo de las revisiones. Le confirmará su kilometraje, y demostrará de qué modo ha sido mantenido.
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Papeleo
Asegúrese de que todos los papeles del vehículo están en regla. En TRC comprobamos toda la documentación antes de poner un coche en venta. Tómese todo el tiempo que haga falta para comprobar el historial del vehículo. Como regla general, de cuanta más información disponga, mejor. Sirven incluso antiguos recibos de trabajos realizados en el vehículo, ya que muestran el nivel de cuidados que ha recibido de sus anteriores propietarios.
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Óxido
Para comprobar si hay óxido, pase un imán por encima de las zonas sospechosas. Si no hay atracción, la carrocería está llena de masilla. Inspeccione las estructuras metálicas laterales que se encuentran entre la parte baja de las puertas y el suelo del vehículo. Compruebe también si tiene óxido el propio suelo del coche, así como su tubo de escape. La presencia de corrosión implica no pasar la ITV y en un coche barato puede no ser económico arreglarlo.
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Sonido
Asegúrese de que no hay ruidos que puedan augurar problemas. Los sonidos anormales del motor son lo peor. Un ruido estrepitoso cuando el motor está frío es mala señal para un coche de gasolina, pero es normal para un coche diesel.
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Techo corredizo
Si el vehículo tiene un techo corredizo, asegúrese de que las juntas de goma que lo rodean no están deterioradas y que se abre y cierra adecuadamente. Compruebe que no hay humedades en el suelo – es un frecuente indicador de que el techo corredizo gotea – lo cual podría provocar que el panel del suelo se oxide.
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Suspensión
Haga rebotar cada esquina del coche. Debe bajar repentinamente cuando usted deja caer su peso en él, para volver a su posición original en un solo movimiento y quedarse quieto. Si la carrocería tarda un rato en detenerse, es que necesita amortiguadores nuevos. Compruebe si pierden líquido.
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Neumáticos
Asegúrese de que los neumáticos tienen al menos la banda de rodadura mínima legal y que su desgaste es uniforme. Recuerde que si sólo va a gastarse unos cientos de euros, el coste de un juego de neumáticos nuevos va a salírsele de presupuesto.
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Bajo el capó – Pruebe la conducción de un coche sólo cuando el motor está frío.
Si es necesario, ponga su mano en el capó para ver si el coche ha sido precalentado por el vendedor. De ser así, podría estar intentando esconder un problema del arranque. Compruebe que hay mucho líquido en el radiador, y que contiene anticongelante (tendrá un color azulado-verdoso o rosado en vez de ser claro). Si no es así, el coche no ha tenido el mantenimiento adecuado.
Los compradores de coches usados siempre deben mirar bajo el capó
Asegúrese de que el nivel del aceite se encuentra entre las marcas del máximo y mínimo de la varilla. ¿Tiene el aceite un aspecto claro o aparecen espesos sedimentos sucios? Los sedimentos podrían implicar que el coche ha sido desatendido, una herramienta de negociación a su favor a falta de cualquier problema de motor, pero también una señal que le advierte que pueden aparecer fallos mecánicos causados por el desgaste. Si el propietario no se molestaba en cambiar el aceite, ¿qué otras cosas puede haber descuidado?
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